Frankfurt
Frankfurt del Meno, llamada así para distinguirla
de Frankfurt del Oder, se ha convertido en el centro
financiero y geográfico de Frankfurt occidental.
Una gran parte de la riqueza del país proviene
de sus habitantes, y cerca del 10 por ciento de
los impuestos de la ciudad se destina a la cultura.
Es una de las urbes alemanas con más museos.
El Museo Städel alberga una magnífica
colección de obras que abarcan desde el Renacimiento
hasta el siglo XX; entre los grandes maestros que
forman parte de sus fondos destacan Durero, Rembrandt,
Vermeer, Monet, Van Gogh, Cézanne, Picasso,
Matisse, Bacon, Baselitz y Serra. El Museo de Arte
Moderno ofrece una interesante selección
de obras que forman parte del Pop Art, con trabajos
de Lichtenstein, Warhol y Wesselmann, entre otros,
piezas de arte contemporáneo -pertenecientes
a creadores veteranos y noveles-, así como
creaciones de artistas que han seguido con un proyecto
durante muchos años, como Gerhard Richter,
Bernd y Hilla Becher y On Kawara.
El panorama musical
de Francfort es muy animado, y el jazz destaca por
su gran calidad. Su bebida local, denominada Ebbelweï,
es una especie de sidra extremadamente fuerte, muy
conocida en todo el mundo. Por esta metrópoli
pasan unos 1.500 trenes al día, lo que posibilita
la comunicación con cualquier punto del país.
A una hora al norte de la ciudad se alza la encantadora
ciudad de Marburgo, una animada población
universitaria donde se han habilitado diversas cafeterías
que siguen las tendencias actuales. También
hay una gran afición a los pubs ubicados
en las admirables calles empedradas.